domingo, 11 de diciembre de 2011

A EXTREMADURA ..ENLACES

EL HOY

EXTREMADURA/CÁCERES
La cultura al calor del amor en un bar
19-11-2011
Así que han iniciado sus actividades culturales con la gira de la cantautora argentina Silvia Occorso y la poeta valenciana Rosa Iglesias, que hará una gira por Extremadura. [+]



jueves, 10 de noviembre de 2011

PRESENTACIÓN DEL HOMENAJE “ ...A EXTREMADURA y sus POETAS


OCCORSO -IGLESIAS


PRESENTAN ..




"...a EXTREMADURA y sus POETAS"


RECITAL POÉTICO –MUSICAL



A CARGO DE LA CANTAUTORA ARGENTINA : SILVIA OCCORSO

y

LA RAPSODA Y POETA VALENCIANA : ROSA IGLESIAS





LOS DÍAS:


JUEVES 17 DE NOVIEMBRE:

12 hs: RUEDA DE PRENSA en el GRAN CAFÉ de Cáceres


20,45 hs: organiza " Asociación de Vecinos SANTA MARINA" de Badajoz

salón de usos multipples de la residencia Universitaria Hernán Cortés ,
(C) Antonio masa 26 ( junto Banco de España)



VIERNES 18 DE NOVIEMBRE:


20 hs: PUERTA DE THANHAÜSER – Plasencia



SABADO 19 DE NOVIEMBRE:


20 hs: TEATRO MUNICIPAL DE ALDEACENTENERA



DOMINGO 20 DE NOVIEMBRE:


20 hs : CAFÉ-TEATRO LA HABANA - Cáceres



LUNES 21 DE NOVIEMBRE


21 hs : EL GRAN CAFÉ DE CÁCERES



JUEVES 24 DE NOVIEMBRE



21 hs GRAN CAFÉ VICTORIA de Badajoz



OTRAS PRESENTACIONES A CONFIRMAR QUE LES IREMOS INFORMANDO

domingo, 6 de noviembre de 2011

VERSOS SOBRE EL AGUA de Antonia Cerrato



VERSOS SOBRE EL AGUA







Porque nunca pude
memorizar un poema,
escribo versos sobre el agua

para que el agua los cante
y en el viento se sequen…
y en el viento se olviden.

Porque nunca supe
ordenar las estrellas,
y a las constelaciones
cambié su nombradía

enciendo velas a lo largo del río
que desemboca confuso
en el corazón del hombre.

Porque nunca sabré
el amor que me tienes
ni el odio que a ratos
pone cerco
al espíritu en tránsito,

porque jamás entenderé
un solo porqué de la vida,

me dejo morir en un poema
escribiendo versos de agua

para que en el viento se sequen
para que en el viento resuciten.


Antonia Cerrato


domingo, 9 de octubre de 2011

LA ESTATUA DE SAL de José María Cumbreño








"...Y la rueda resbala sin avanzar,
resbala sin avanzar ..."

Pablo García Baena


LA ESTATUA DE SAL





Se han ido las aves acostumbrando
a anidar en mi boca.


Han descubierto al fin
que al tronco aquel, retorcido y nocturno
en lo alto del cerro,
jamás suben las serpientes.


Bajo la lluvia, Sodoma conserva
el candor de las piras apagadas.


Veo ciegos que se sientan alrededor de un pozo.
Veo mujeres con el vientre
abierto por el eclipse.
Veo panes sin cocer.
Veo niños que derraman
su saliva sobre los hormigueros.
Veo dátiles y nueces encima de una mesa
donde no hay comensales.
Veo el rumor oculto de las premoniciones.
Veo la higuera, los perros.
Veo el sigilo, transparente y dócil,
del veneno en las copas.
Me veo a mí misma,
caminando sin entender nada:
huyendo; simplemente huyendo.


No conoce la sombra el rostro de su esclavo
ni el fuego es rama que arde.


Ninguna puerta puede cerrarse por completo,
porque no volver no es no regresar.


Bajo la lluvia, Sodoma
va rindiendo sus piedras como bosques al fuego,
va olvidando, gota a gota,
el lugar al que sus calles llevaban.


Hay días en los que aún me pregunto
por qué miré hacia atrás.


Puede que algo asustase a los asnos.
Puede que Lot no me oyera.
Ya no lo recuerdo.


Desde aquí, la llanura cobra su dimensión
de hoguera y aljibe,
de espacio donde las aves
se reúnen y emprenden el camino del sur
para pasar otro invierno.


Llueve.


Llueve como si el agua
pesase más que la piedra,
más que el esfuerzo del carro
atrapado en el lodo.


Llueve.


Llueve como si nada fuese a sobrevivir
a la lluvia, como si esta lluvia
se llevase consigo
lo que ni tan siquiera la sal pudo quitarme.




José María Cumbreño




MORIR EN MI PUEBLO de Plácido Ramirez Carrillo








MORIR EN MI PUEBLO



Quiero morir en mi pueblo,
ser flor de su camposanto,
y ser coplilla de quintos
en la voz de los muchachos.

Quiero morir en mi pueblo
y que cante el campanario,
y que alguna beata amiga
me dedique algún rosario.

Quiero morir en mi pueblo
ser la luna en sus tejados,
para acariciar su aliento
y tirar besos al campo.

Quiero morir en mi pueblo,
ser espiga en los trigales.
Soñar en mi eterna siesta
con el sol de media tarde.

Y me dormiré soñando
con las calles de mi pueblo,
viendo jugar a los niños
con caballitos del cielo.

Dejadme dormir, dejadme,
¡Ay! golondrinas del tiempo,
que estaré abrazado siempre
al corazón de mi pueblo.



Plácido Ramirez Carrillo



sábado, 8 de octubre de 2011

DÉJAME CREER QUE TODO ES MENTIRA de Mario Jiménez








DÉJAME CREER QUE TODO ES MENTIRA




Déjame creer sólo en esta noche:
noche de poesía, noche de azucenas,
noche de mentiras y mentiras ciertas,
de mares de espuma, de voces quebradas,
de palomas cojas y flores de escarcha,
la flor del naranjo, la flor del cerezo,
del silencio tibio de tu piel fría,
de los preludios del viento,
de tus piernas bonitas.
Déjame creer no sólo en esta noche:
noche de caracola, noche de luna vieja,
de amores vespertinos que se esperezan,
de soles mojados, de lágrimas secas,
violines y clavelinas, lirios y trompetas,
del aroma hueco de tus ecos,
del agua que nace en los arrecifes,
de los besos que me robas y te debo.
Déjame creer que la mañana existe,
mañana de guitarra, mañana de jazmines,
de semáforos que duermen al alba,
de labios de papel, de ríos de charol,
de cajones que guardan tu voz,
de prendas que caen y se quitan,
de recuerdos olvidados, sirenas de taxistas,
del murmullo de tus pasos.
Déjame creer que todo es mentira,
que sólo existo yo y la madrugada.


Mario Jiménez


martes, 4 de octubre de 2011

HIPERIÓN de Santos Dominguez Ramos






HIPERIÓN 



Deja que entre la noche por el azul callado
del pájaro, en la isla fatigada del sueño,
en el inalcanzable
árbol en donde duerme su reposo de plumas.

Deja que entre la sombra en la rama que ha hervido
con la oscura trompeta del crepúsculo,
con los coros violetas
que sostenían las últimas banderas de la tarde.

Y luego, ya habitado tú también por la oscura
profundidad del vértigo,
prende en los arrabales una hoguera de espinos
y arde donde otra ardiente corona de rocío
consuma la memoria con olvido y con viento.

Porque todo es viaje. Todos somos viajeros
que transitan oscuros de una sombra a otra sombra,
de la orilla del sueño a una orilla sin nadie.



Santos Dominguez Ramos


lunes, 3 de octubre de 2011

TODO LO CONTRARIO de Santiago Tobar





TODO LO CONTRARIO



No es el color de tus labios,
ni la textura de tus ojos,
ni el tacto de tu voz,
ni la mirada de tus manos
lo que de ti prefiero,
ni lo que más me gusta.

Lo que en verdad me embriaga
son tus labios entre mis labios
transformando en amor
sendas texturas,
tu voz presa del gemido,
mi corazón rendido en tus manos,
tus ojos cuando me miran
y al oído me susurras
como tú me amas, te amo.


Santiago Tobar


domingo, 2 de octubre de 2011

AIRE DE CERES de Isabel Blanco Ollero





AIRE DE CERES



Me miras piedra a piedra
y se adolecen mis ojos ante tanta heredad tuya.
Vivo en la savia de tus muros
y en el silencio casi humano de tu pasado.


Te confieso, Ceres, que los lejanos soles ya no me dañan
ni siquiera las acequias inhóspitas de la tristeza,
ni aquellos hondos círculos de desencantos ocultos
que se han ido convirtiendo en polvo, en otro tipo de raíces
donde crecen airosas leyendas.

Me gustaría pensar que eres el olvido de mi epitafio,
el presente eterno del aire, la piedra de mi médula.

En este Septiembre me desnudo ante ti, me quito hasta la piel,
para enseñarte todas mis heridas
y las huellas que ha dejado la noche en mi pecho.
Sé que aún te recorro, que aún vuelo por tus calles,
donde habitan los seis arcos
y donde bailan las sombras de mis antepasados.
que sueño madrugadas de encinas
y tejados de agua que voltean a las nubes incrédulas.

La muerte no me quita nada de ti.

Aún soy la niña del norte que continúa jugando a la vida.



Isabel Blanco Ollero



viernes, 30 de septiembre de 2011

Dana o la luz detenida: Proyecto Extremadura. Que decir como extremeño. Gracias, gracias, gracias.

Dana o la luz detenida: Proyecto Extremadura. Que decir como extremeño. Gracias, gracias, gracias.


Proyecto Extremadura. Que decir como extremeño. Gracias, gracias, gracias.


La cantautora argentina Silvia Occorso y la poeta y rapsoda valenciana Rosa Iglesias, harán una gira por Extremadura, a partir de mediados de noviembre, donde harán un pequeño homenaje a la poesía actual de nuestra tierra, recitando y cantando poemas de algunos de los poetas más relevantes de nuestra región, por ello les digo, gracias, gracias, gracias.


http://proyectocaceres.blogspot.com/
Publicado por José Cercas en 06:10

jueves, 29 de septiembre de 2011

QUEDA de Emilia Oliva




QUEDA


QUEDA un rincón de parque
un sendero de brumas entre álamos
la grisura de un día de penumbras
tan lleno de humedades
un fondo de bosque no explorado
el árbol desnudo
como un grito de ramas en la senda
un banco sin nadie
lo que tus ojos ven
lejano el frío
como el ruido del mar en la rompiente
penetra en los cristales
y persiste la intemperie de saberse
ya fuera del encuadre

Emilia Oliva


martes, 27 de septiembre de 2011

CIUDAD DE CENIZA de Álvaro Valverde




CIUDAD DE CENIZA



Una ciudad es todas las ciudades.

Cruzas el mismo andén, las avenidas
iguales y lejanas, tan inhóspitas
como esos edificios que proyectan
su luz vítrea y opaca en el asfalto.

Una ciudad es sólo un sentimiento
de euforia o de catástrofe, un círculo
que es suma de otros círculos
igual de fantasmales.

Es un azar, una ciudad; un tramo
entre dos direcciones de ida y vuelta,
y un idéntico fin y un mismo origen.

Con la mirada hundida, el paso rápido,
recorres sin cesar las mismas calles
que desoladas cercan tu destino.



Álvaro Valverde


sábado, 24 de septiembre de 2011

LAS ABUELAS SIEMPRE VESTÍAN DE NEGRO de José Cercas Domínguez





Video y compaginación: Rosa Iglesias
Música original,canto y guitarra: Silvia Occorso



LAS ABUELAS SIEMPRE VESTÍAN DE NEGRO
José Cercas Dominguéz

Las abuelas siempre vestían de negro,
las recuerdo
comentando a la tenue luz de una bombilla,
como la risa se olvidó de sus labios.
Ellas levantaban sus laboradas manos,
sus dolientes cicatrices,
y sus canas cubiertas de abriles
para, rotundamente afirmar
que habían vivido una guerra tras otra,
cuando vestían de azul, la existencia,
¡ay! se que entre guerra y guerra,
vivieron sus contiendas;
vestían el luto del rosario
que todas las tardes de invierno entonaban
al abrigo de los braseros del picón de encina;
limpiaban de las calles el tosco oxígeno,
pulían con sus manos de acero, las losas frías de la patria,
pues llevaban entre sus dedos, la ruda escritura del trabajo.
Las recuerdo con sus delantales cenicientos
exponiendo sus penas bajo velos de seda.
Ellas, abuelas de antaño,
recogían sus moños del color de la lluvia,
en largas trenzas de soles y crepúsculos
y los cubrían con arrogantes pañuelos negros
que tapaban los suspiros musicales de la tierra.
Recuerdo a aquellas abuelas,
¡Dios, como las recuerdo!

lunes, 19 de septiembre de 2011

OCTUBRE de Carmen Alegre





OCTUBRE



Porque el silencio de lo que se hunde
es como el gris de las sombras
que temen a la noche,
se parece octubre a la luz
que arde en la piedra.
Y todavía puedo sacar tu nombre
de esta boca,
y todavía pienso en tu vientre
mientras acaba la tarde.
Porque se parece octubre
a una mancha en el suelo,
a la palabra anterior a la hoja caída,
y sólo la luz es luz
cuando te nombro.


Carmen Alegre



sábado, 10 de septiembre de 2011

EL OLOR DEL OLVIDO de Víctor Manuel Jiménez Andrada





EL OLOR DEL OLVIDO





Contigo sueño, pequeña flor
de la escondida Extremadura.
Recorro las calles de un pueblo
donde jamás estuve
ni estaré.
Percibo tu perfume
en las paredes encaladas
y en cada rincón.
Busco sin buscar
la presencia de tu ausente mirada
por caminos imposibles
y carreteras desiertas.

Si algún día llego a tu puerta,
por un azar diabólico,
me abrirás con una sonrisa
para decirme que has muerto
hace tantos años
que ni el recuerdo de flores marchitas
adorna tu tumba.




Víctor Manuel Jiménez Andrada


EL PAN Y LA SAL de Basilio Sánchez





EL PAN Y LA SAL




De una casa a otra se enviaban saludos,
las cintas de humo azul de los hogares
y, con las filtraciones de las primeras luces,
algunas nubes lentas.

Entre una casa y otra los silencios
eran ruidos de platos,
una flor esmaltada en unas tazas, el murmullo
de las copas de vidrio.

Desde hace algunos años
es un pueblo vacío,
uno de esos lugares que ya no necesita del crepúsculo.

Los muros de las casas
se han ido acostumbrando
al desfallecimiento, a los rigores
de las viejas moreras, de las parras silvestres.
En medio de las plazas,
al final de las calles, las sombras de las cosas
permanecen inmóviles,
nos hablan desde fuera del tiempo.

Ahora el cielo está quieto como un campo sin nada,
como el hombre sentado que lo mira.

Como el que en la maleza
busca aún las canciones perdidas de los niños,
algunas nubes lentas para la intimidad,
para el regreso.



Basilio Sánchez


viernes, 9 de septiembre de 2011

MENSAJE DE ROBINSON A TODOS LOS NÁUFRAGOS de Irene Sánchez Carrón





MENSAJE DE ROBINSON A TODOS LOS NÁUFRAGOS




No hay certezas detrás de tanta espera.

Náufragos que pobláis cualquiera de las islas
de este mar de silencio, transcurridos los años,
admitid de una vez que habéis sido olvidados.

Quizá pasaron barcos o pudieron ser sueños.
Escuchasteis canciones hechas de blanca espuma
que venían de lejos a embriagar los sentidos.

No miréis más el agua. El mar no es salvación,
sino vuestra locura. Las olas nada ofrecen.
Perdida ya la fe, no miréis más al mar.

Dirigid vuestros pasos sin dudar tierra adentro,
sin añorar más suerte. Dominad vuestras islas,
preparad la cosecha y recibid los frutos.

Levantad vuestra casa sobre firmes cimientos,
como si en ella hubierais de estar hasta la muerte,
esperada visita que arribará a la costa.

Cercioraos de estar completamente solos
y ordenad la soledad sin rabia o desaliento,
como si nadie hubiera de encontraros jamás.



Irene Sánchez Carrón


martes, 6 de septiembre de 2011

EL EMBARGO de José María Gabriel y Galán





EL EMBARGO




Señol jues, pasi usté más alanti
y que entrin tos ésos.
No le dé a usté ansia,
no le dé a usté mieo...
Si venís antiayel a afligila,
sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s'ha muerto!
Embargal, embargal los avíos,
que aquí no hay dinero:
lo he gastao en comías pa ella
y en boticas que no le sirvieron;
y eso que me quea,
porque no me dio tiempo a vendello,
ya me está sobrando,
ya me está jediendo.
Embargal esi sacho de pico,
y esas jocis clavás en el techo,
y esa segureja
y ese cacho e liendro...
¡Jerramientas, que no quedi ni una!
¿Ya pa qué las quiero?
Si tuvía que ganalo pa ella,
¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
Pero ya no quio vel esi sacho,
ni esas jocis clavás en el techo,
ni esa segureja
ni ese cacho e liendro...
¡Pero a vel, señol jues: cuidiaíto
si alguno de esos
es osao de tocali a esa cama
ondi ella s'ha muerto:
la camita ondi yo la he querío
cuando dambos estábamos güenos;
la camita ondi yo la he cuidiau,
la camita ondi estuvo su cuerpo
cuatro mesis vivo
y una noche muerto!...
Señol jues: que nenguno sea osao
de tocali a esa cama ni un pelo,
porque aquí lo jinco
delanti usté mesmo.
Lleváisoslo todu,
todu, menos eso,
que esas mantas tienin
suol de su cuerpo...
¡y me güelin, me güelin a ella
ca ves que las güelo!...


José María Gabriel y Galán