DÉJAME CREER QUE TODO ES MENTIRA
Déjame creer sólo en esta noche:
noche de poesía, noche de azucenas,
noche de mentiras y mentiras ciertas,
de mares de espuma, de voces quebradas,
de palomas cojas y flores de escarcha,
la flor del naranjo, la flor del cerezo,
del silencio tibio de tu piel fría,
de los preludios del viento,
de tus piernas bonitas.
Déjame creer no sólo en esta noche:
noche de caracola, noche de luna vieja,
de amores vespertinos que se esperezan,
de soles mojados, de lágrimas secas,
violines y clavelinas, lirios y trompetas,
del aroma hueco de tus ecos,
del agua que nace en los arrecifes,
de los besos que me robas y te debo.
Déjame creer que la mañana existe,
mañana de guitarra, mañana de jazmines,
de semáforos que duermen al alba,
de labios de papel, de ríos de charol,
de cajones que guardan tu voz,
de prendas que caen y se quitan,
de recuerdos olvidados, sirenas de taxistas,
del murmullo de tus pasos.
Déjame creer que todo es mentira,
que sólo existo yo y la madrugada.
Mario Jiménez

Precioso poema, lindas voces y música para los sentidos, una oleada de ternura que entra por todos los sentidos y recorre el cuerpo y la mente
ResponderEliminarMuy bonito
ResponderEliminarPrecioso. Me ha gustado mucho.
ResponderEliminarMuchas gracias por llegarse hasta nuestro espacio y dejarnos estos comentarios tan positivos, que nos alientan a seguir trabajando por la poesía.-
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